MOMENTO A MOMENTO LLEGA Gota a gota, en cada instante, como un rimero sin freno, se suceden los momentos, un vacío que abduce al tiempo, en su devenir constante, se persiguen las ideas, en un goteo incesante, que no hay verso que detenga. Caminos que se jalonan, de pisadas y recuerdos, cicatrices en las manos, y en el corazón latidos, que golpean al compás, de los alientos vividos, susurros del tiempo ausente, quedas notas al oído. Otro día en el calendario, queda en el tiempo diluido, son las cuentas de un rosario, que van cayendo del hilo, que engarza cada momento, amalgama de sentidos, de pensamientos furtivos, que va deshaciendo el tiempo. Amores que ya se fueron, en viejos corceles negros, alas en las nebulosas, aleteando en los recuerdos, sobre la piel ya se posan, sobre el plateado vello, tiempo que deja su impronta, jalonando los momentos. El verso acude al instante, fagocitando los miedos, catarsis de lo que infecta, que va d...
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ENMUDECEN LOS SONIDOS Colores tiene la voz, giros, matices y tonos, que brilla como la luz, o de negros y de grises, viste el sonido al salir, o va adornando el matiz, que emerge triste o feliz. Llora al nacer el retoño, como queriendo gritar, se adivina en su sollozo, un grito de libertad, no ve, pero llora sin saber, que su voz llena de gozo, a quien oye lo que ve. Cantor de múltiples tonos, de versos blancos o grises, que versando en los matices, llega al corazón o al nervio, canción que al salir del labio, vibra al son de quienes viven, en sus acentos inmersos. Multicolores las voces, de mil voces son los trinos, multitudes son los gritos, de quienes piden auxilio, y el inmenso devenir, de murmullos infinitos, que no osan sobresalir. Habla la rosa en sus pétalos, y el río canta en su cauce, el ruiseñor en el nido, el arce muge en los bosques, y el murmullo de las hojas, suena a cántico de un niño, grita la tierra en su núcleo. Y...
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GIGANTES CON PIES DE BARRO Quiero ver entre la niebla, las luces de la esperanza, ver que la justicia habla, con voces nítidas, claras, y quiero sentir el aire, que puro roce mi cara, y ver que el rencor se ha ido, sin dejar lastres ni lacras. No quiero ver que se agrietan, los cauces secos, sin agua, como manantiales fluyan, las voces justas, sin trabas, y ver que no se mancillan, ni a la verdad ni a quien lucha, contra quien roba y afana, el sustento que a otros falta. Gigantes con pies de barro, serviles lenguas sin habla, corazones de madera, en mentes adulteradas, sentimientos que se compran, y penas como guijarros, que van lastrando las almas, heridas que nunca sanan. Quiero ver luz en las sombras, y honradez en las pupilas, que se vea el interior, cuando a los ojos se mira, y sentir que ser humanos, es dar sin pedir a cambio, ni lisonjas ni prebendas, ni sentirse superior. Caminando descubrí, que es vivir en cada paso, y que la ...
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SABE A AMOR LA MADRUGADA El corazón no se rinde, ante la dura batalla, como la vida se nutre, de la emoción que le embarga, palpita insomne la tierra, en su latido perenne, y no desiste el temblor, en el órgano que vive. Colgando están los luceros, vivas luces que se apagan, si nace de nuevo el alba, en el corazón que late, brillantes los ojos duermen, bajo párpados de plata, mientras el tiempo sacude, de polvo sus añoranzas. Tejidos entre la piel, los recuerdos se apelmazan, empujándose en silencio, gritando sus amenazas, y en la sudorosa frente, perlas de tiempo resbalan, nuevos caminos arando, con el arado del alma. El viento a favor se alía, con las pupilas que hablan, aventando las sonrisas, que de los labios resbalan, el ventoso devenir, sutil y recia avalancha, que no ceja en su fluir, ni en el tálamo descansa. Corazón de suaves bordes, que a la esperanza reclama, late sin pausa dormido, en su latencia enjaulada, vibrante exis...
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SOBRE EL PAPEL Cuando escribo sobrevivo, a la fuerza que me empuja, a la vida que me arrastra, al vaivén de lo vivido, y en el instante preciso, cuando cada letra flota, más claro es el laberinto, de la complicada estrofa. Cuando escribo son los dedos, mariposas variopintas, de multicolores alas, que a la página abanican, y al imprimir los sentidos, en lo blanco que me mira, soy tan ágil como el viento, y en cada giro soy brisa. Al escribir se libera, el duende oscuro que habita, entre los profundos pliegues, de las recónditas simas, y voy zurciendo palabras, con las sensaciones íntimas, que emanan de las entrañas, como cataratas prístinas. Se deslizan en las páginas, las experiencias vividas, amores que se quedaron, grabados en los recuerdos, aquellos instantes mágicos, brillantes como destellos, de una eterna luz ignota, que deja huella en los huesos. Se abre el baúl de los sueños, al plasmar sobre el papel, las andanzas que recuerdo...
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ENTRE LAS BRASAS Con el corazón en llamas, y en las brasas la razón, queda la idea calcinada, entre las grises cenizas, va subsistiendo el amor, entre las etéreas briznas, y el pensamiento se abraza, al tiempo que se arrebata. Quiere el verso ser trinchera, donde se cobije el tiempo, el tiempo que ya pasó, como un cometa sin voz, perdido en el universo, refugio de los pesares, y de los bellos momentos, que la vida deparó. Quedan de sueños rescoldos, y de amores las cenizas, de heridas las cicatrices, muescas en el corazón, y en el tiempo que pasó, reminiscencias dormidas, pedazos de corazón, que en el verso se reescriben. Se eleva en llamas la voz, contra la indigna injusticia, está ardiendo el corazón, que en las brasas del rencor, la justicia se calcina, y la hambruna se reaviva, quedando entre las cenizas, la dignidad y la razón. Amor que vive entre rejas, como reo sometido, al albur de sus verdugos, preso en un tiempo sin rumbo, ...
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REMONTANDO LA MEMORIA Perezosa la memoria, que a paso lento se asoma, como asoma la goleta, donde se unen tierra y cielo, y lentamente, en silencio, el rostro muestra coqueta, en los huidizos recuerdos, cuando la mente se aquieta. Acuden como luciérnagas, a la oscuridad del sueño, pensamientos que nacieron, pero que siguen lozanos, entre los recuerdos viejos, se muestran como retoños, de arrugas sus viejos rostros, siempre presentes sin vetos. Amores que se plasmaron, en las olas, como impresos, en los vientos y en la espuma, en el hielo y en el fuego, cincelados en las rocas, que conforman el deseo, en el mármol de las lápidas, y en los sopores del sueño. Memoria de capas finas, que se acumulan sin orden, páginas a la deriva, de un libro esquivo sin nombres, memoria de tersos bordes, que suaves como colinas, remontan el horizonte, sin previo aviso, sin cita. Cuando la mente distraída, se ocupa de otros quehaceres, ciegos en tropel acu...