CUANDO EL ALMA LLORA En el alma, que es etérea. Nace el aura, que rodea. Al ser que vive y respira. Envolviendo a la criatura. Con su extraordinaria fuerza. Es la razón, que es la vida. Emergiendo de la esencia. Sin freno y sin ataduras. Es la intrínseca belleza. En el corazón, las lágrimas. Que se desprenden del alma. Como lluvia derramada. Para limpiar las heridas. Que va dejando la vida. Llora, porque fue la vida. La que azotó su estructura. Alma, que salva y que cura. Dejando una bella pátina. Se perdió entre bambalinas. El espíritu dantesco, que baila. Entre la Tierra y el cielo. En un mítico escenario. Donde con un astrolabio. Puede ver el firmamento. Elevando el sentimiento. Vive el núcleo, que es centro. Donde despierta la vida. Qué es, del alma, su savia. Llora, pero no se rinde. El alma, que prisionera. Está flotando en la pena. Y en alegría se envuelve. Cuando del mundo se salva. Así, llorando, aún vive. Salpicando de nostalgia. A lo que fue y aún queda. El alma llora,...