CORAZONES AUDACES Baila el corazón al ritmo, de la frenética vida. A viva voz, canta y habla. Lleva en la sangre la guerra, de innumerables batallas. A veces, gana la audacia. Otras, la prudencia alcanza. El corazón canta el himno, que la vida le demanda. Con el corazón henchido, de promesas y quehaceres. Vaga el ser entre las nieblas, del camino que le espera. Es tan espesa la senda, que se pierden los sentidos, sin saber lo que se espera. Las noches y amaneceres, llegan sin voz a quien piensa. Sin pensar, el corazón. Movido por los impulsos, que le aferran y arrebatan. La audacia vive en su mundo, cuando de amores se trata, La pasión le sobrepasa, como el rayo, que atraviesa, el estruendo que acompaña. Audaz es el sentimiento, que en el corazón se guarda. Corazones audaces, que gritan como posesos. Ante la mugre que envuelve, la vida y su incertidumbre. Entre entrelazados mimbres, se desliza sin cuidado. Como áspid entre las brisas, de los resquicios más íntimos. Audaces, sigue...