SIN SABER QUÉ PASABA… Vuelve de nuevo el sueño. Otra vez se repite. Nació del sentimiento. En la oscura caverna. Donde se esconde el miedo. En el borde del tiempo. Donde juegan sin pausa. Dolor y sentimiento. La luz entró de golpe. A raudales llegó. De colores vistió. La diminuta estancia. Como si el mismo Sol. Decidiera ocuparla. Devorando las sombras. Desveló la presencia. Una efigie marmórea, que se hallaba sentada. En su hierático rostro. Una burla asomaba. Y de sus pétreos ojos. Fuego rojo emanaba. La siniestra carátula. De jirones labrada. La verdadera imagen. Del horror y la rabia. En aquel aquelarre. Donde las brujas bailan. Tenebrosas las sombras. De la mano acompañan. Letanías diabólicas. Dan sentido a su danza. Y una coral de cuervos, Vigilan en las ramas. De nuevo aquella sima. En el sueño le llama. Que abducirle quisiera. Llevarle a sus entrañas. Y devorarle en ellas. Arrebatárle el alma. Engullir la conciencia. Y la mente abrasarla. Con el sudor perlando...