Entradas

Imagen
  SIEMPRE... Se van quedando entre luces. Siempre presentes, sin pausa. Los sutiles pensamientos, que se aferran cual parásito, a la carne y a los huesos. No es muy claro su propósito. Se derraman como aludes, sobre la vida, sin ecos. Siempre vuelven... Como tercos aguaceros, vertiéndose sobre ellos. Sobre quienes piensan siempre, Con la verdad y el acuerdo. Retornan cuales ideas, forjadas a fuego lento. Entre los claros fugaces, de las vidas más audaces. Siempre viva la nostalgia. Que como las alas mágicas, de primitivos recuerdos. Se acercan, pero sin miedo, a los días y a las noches. cuando es más tibio el cerebro. Son los ecos de otros tiempos, que se aferran a la mente, como orates, que te hienden. Siempre... Con el corazón en vilo. Soportando el estribillo, de la vida que se agota. Revirtiendo, gota a gota, innumerables sucesos. Que sobre efímeros lienzos, se pixelan con el tiempo. Amor, que vive sin miedo, en la sangre, sin remedio. Siempre presentes... como los tercos recue...
Imagen
  ENTRE DOS MITADES. La fruta jugosa, que el árbol te entrega. La mano tendida, que el noble te estrecha. La palabra sabia, que el sabio te deja. El sabio consejo, que los años tejan. La verdad desnuda, que creer quisiera. La mirada franca, del que te respeta. La expresión abierta, que sincera ofrece. Lo que dentro lleva. Y se va tejiendo, entre dos ideas. La verdad que siempre, a medias se muestra. Porque nadie quiere, mostrar su jugada. Porque el que la tiene, no la manifiesta. Y así va pasando, de oreja en oreja. De escrito en escrito. Y en en algunos foros, que después se muestra. Cambiando su forma. Con otra etiqueta. Y en cada palabra, que después se cuenta. Se va modulando, parte de su esencia. La verdad termina, siendo una quimera. Transformada en arma. Convertida en lanza, que al hombre atraviesa. Y de parte a parte, rompe su grandeza. Se han quedado solos, entre la maleza. Perdidos, sin rumbo. Buscando la fuerza, que así les mantenga. Negra pesadilla, que sin querer llega...
Imagen
  CORAZONES AUDACES Baila el corazón al ritmo, de la frenética vida. A viva voz, canta y habla. Lleva en la sangre la guerra, de innumerables batallas. A veces, gana la audacia. Otras, la prudencia alcanza. El corazón canta el himno, que la vida le demanda. Con el corazón henchido, de promesas y quehaceres. Vaga el ser entre las nieblas, del camino que le espera. Es tan espesa la senda, que se pierden los sentidos, sin saber lo que se espera. Las noches y amaneceres, llegan sin voz a quien piensa. Sin pensar, el corazón. Movido por los impulsos, que le aferran y arrebatan. La audacia vive en su mundo, cuando de amores se trata, La pasión le sobrepasa, como el rayo, que atraviesa, el estruendo que acompaña. Audaz es el sentimiento, que en el corazón se guarda. Corazones audaces, que gritan como posesos. Ante la mugre que envuelve, la vida y su incertidumbre. Entre entrelazados mimbres, se desliza sin cuidado. Como áspid entre las brisas, de los resquicios más íntimos. Audaces, sigue...
Imagen
  IMBORRABLE... Se quedan grabados. como aquel sendero. Pisado por múltiples, seres, que por él pasaron. Entre nebulosas, ocultos se quedan. Tal como si nunca, jamás existieran. Más surgen de nuevo. Como si nacieran, de repente, útiles. En los surcos de la piel. Sobre el rostro cincelado. Quedan secuelas y rastros. de un camino recorrido. Señales, que son también, antecesores sin ruido. Que se quedan escondidos, entre los pliegues del tiempo. Emboscados, fugitivos. Grabadas, quedaron siempre. Sembradas como simientes, en la faz y en el recuerdo. Plasmadas, como regueros, de esencias que permanecen. Como ascuas de unos fuegos, que prendieron en las almas. Moldeadas en el barro, del que se crean las vidas. Marcas nítidas, indelebles. Entre la luna y el sol, quedaron los corazones. Unidos como blasones. Presos en la eternidad. Jalones en los senderos. Como fieles prisioneros, de una cárcel sin igual. Compuesto, tal la canción, que queda en el pensamiento. Como inolvidable amor. Imborr...
Imagen
  LIBERTAD... Lo vi salir. Del fondo del abismo. Donde lo más oscuro, se encuentra agazapado. En la negrura espesa, de las tétricas sombras. Donde fétidas formas, se deslizan sinuosas. Donde nace el terror, de las mentes enfermas. Allí quedó. En nauseabundo charco. Convertido en despojo, de malditos recuerdos. Jadeantes sus fauces. Babeantes y espesas. De sus labios de piedra. Monstruo de mil cabezas. De infinitos tentáculos. Parasitando el mundo. Ocupando cabezas. Conquistando conciencias. En todos los rincones, arcanos, de la tierra. Todos los receptáculos, donde sus brazos llegan. Sometiendo a la gentes, con profundas carencias. Libre queda, quien libre, escapa a su influencia. El que libre camina, sin pesadas cadenas. Quien su mente proyecta. Quien ensancha horizontes, sin cerrojos ni puertas. Aquel, que abre los brazos, y la verdad acepta. Como una marioneta, el hombre se doblega. Y al rendirse al que oprime, su dignidad desprecia. Su libertad amputa. Y entrega su albedrío, si...
Imagen
  MELODÍA INACABADA Una voz entrecortada, se va oyendo en lontananza. voz, que habla de esperanza, y de promesas fallidas. Melodía inacabada, envuelta en las notas falsas, de unas gargantas vacías. Se quedaron en silencio. En los labios detenidas. las atrevidas palabras. Frenadas por el momento, cuando la vida se pausa. Melodías inacabadas, por ilimitadas causas. Cuando el amor aparece. Tímidamente asomando, por encima de las almas. Se oye una melodía diáfana, por dentro, cuál la llamada, para amar con esperanza. Y que en los ecos se crece. Melodía inacabada... Que en el amor se detiene. Como la atenta mirada, retenida cuando siente, la presencia inolvidable, de una vida que es amada. Melodía inacabada. ¡Que la melodía se acabe! Para que el amor florezca. Y que la belleza crezca, en todos los corazones. Las ilusiones cabalguen, hacia más bellas praderas. ¡Melodías acabadas! Para cruzar las fronteras. SOY LO QUE ESCRIBO Y LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME Ángel L. Pérez ® https://www.blog...
Imagen
  GIRA EN CÍRCULO... Nace la flor de la tierra. Y a la misma tierra vuelve. Llena de vida creció. Envuelta en su propio aroma. Generosamente bella. A los demás ofreció, la esencia de su interior. Bella recreó los ojos. Y enriqueció con su olor, los apagados sentidos. Y sin pedir nada a cambio. Dio su vida simplemente, por el hecho de existir. Gira el tiempo en remolino. Y en su epicentro el latido, de su propio corazón. Que ajeno a la sinrazón. En movimiento constante. Va del principio al final. Haciendo el mismo camino. En el círculo del tiempo. Sueña el Hombre que es eterno. Y cuando llega el momento. Ve su propia finitud, disolverse como el viento. Perdido en la eternidad. Sin saber si su final. Será al final satisfecho. Y así la cordura acude. Apresurada a su encuentro. Maleables pensamientos, buscan darle la razón, a su caminar incierto. Un alarde de locura. Vestida de humanidad. Intenta salir del tiempo. Pero, encerrado en su centro. Ya no puede caminar. Cediendo a su finitud...