EL DESORDEN QUE DEJA… En cada vida que pasa. De veloces movimientos. Late un corazón, que es dueño. Del sentimiento que guarda. Va la vida sin destino. Pues el destino se fragua. Día a día, en cada instante. Pasa de largo, distante. Sí le fustiga la prisa. Insta el tiempo al sentimiento. De la vida, que es el karma. Donde galopa el deseo. Con la fuerza de un tifón. Zarandea al corazón. Mientras la vida que pasa. Abre brechas en el alma. Tiempo, qué desorden dejas. La vida, así, no descansa. El corazón se hace añicos. Sí le atropella la vida. Como un vendaval le acosa. Pero es más fuerte el latido. Y más enorme la causa. Que el viento le golpea. Sigue latiendo la vida. Inexorable y heroica. Con las armas que le quedan. Háblame, vida, que sepa. Lo que ocurre en tu interior. Dime cuál es tu dolor. Tu vital desasosiego. Y a que el desorden. Se ha impuesto. Y el temor. Acude al cuerpo. Cuéntame, quien te responde. Y juzgarle por derecho. El amor ya sigue el curso. Que le marca e...