VERDES SENDEROS Entre estrechos vericuetos. flanqueadas sendas de árboles. Y desérticos caminos. Se abren los verdes senderos. Que conducen a una estrella. Henchida de luz y versos. Palpitante corazón, que vive. Siempre expectante y, a veces. Con irremediable miedo. Es el corazón el dueño. Aunque la mente le increpe. Para que frene su ímpetu. Mas el corazón, rebelde. Busca audaz el sentimiento. Camina, siempre camina. Pensativo, el ser se afana. En encontrar su camino. Pensando en verdes senderos Para solazarse en ellos. Y sentir su aliento fresco. Verdes senderos se extienden. Ajenos a aquellos ojos. Que mirándose hacia adentro. Van buscándose a sí mismos. Y en ese eterno buscar. Sigue hollando sin parar. Los caminos sin final. Entre esos verdes senderos. No siempre se hace camino. Caminando sin pensar. Cual autómata sin rima. De corazón de hojalata. Se hace camino al andar. Cuando el pensamiento es libre. Meditando en cada etapa. Que en el sendero se escribe. Verdes sende...