SUBMUNDO... Murió la flor marchitada. Murió la hierba reseca. Más renacieron de nuevo. De las fértiles semillas, que emanan de sus esencias. Así la vida renace. De los fluidos que la riegan. De las fuentes de energía, que en sus entrañas alberga. Nace unido el ser humano, al cordón que le sustenta. Pero solo en su contexto. En sus sueños solitarios. Aunque lleno de presencias. Que danzan en el espacio, del cerebro en el que medran. Aurora que me consuelas, después de la pesadilla. Libre ya de las presencias, que en el sueño me acuchillan. Que gritan en mis oídos, palabras que me atormentan. Que las verdades me avisan. Y las mentiras me irritan. El sueño de realidades, que de noche me castigan. Tornan livianas al alba, cuando el sopor se disipa. La bofetada es real, que la realidad me aplica. Disipa los malos sueños, de la realidad ficticia. Y así comienza el camino. El del cuerpo que camina. Con la pesada mochila, que disminuye su vida. A su esqueleto sujeto, como el dolor a la d...