UNA DE CAL, OTRA DE ARENA Crecido llega el necio. A su razón plegado. Soportando su cuerpo, en su adornado encierro. A su ego entregado. Su regalada vida. que sin pudor disfruta. Del sudor de los otros. Se nutre su barriga. La sonrisa ilumina. Si la brisa te besa. Si la canción te quiebra. Si el gesto se desnuda. Y la voz cobra vida. Dando sentido al tiempo. Y a los versos la rima. De riquezas rodeado. Vive desheredado, de riquezas mayores. Preso queda, sin alma. Dentro del laberinto. Corazón agostado, despreciando al distinto. La mentira es su norma. El dolo su doctrina. Asestando mandobles, de opresión e injusticia. Su poder la riqueza. Mirando hacia otro lado, mientras a otros arruina. A todos subestima. Incluso a los que medran, soportando su ira. Cómplices entregados. Que recogen las migas. Va doblegando leyes, que a su antojo elimina. Transforma o acomoda. Cuando le perjudica. Su ambición sin medida. Esquilmando riquezas. Sangre cubre sus manos, ahítas de codicia. Hay abraz...