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  MENTE Y CEREBRO No siempre de acuerdo están. La mente y el corazón. Que, a veces, cada uno va. Por senderos diferentes. Como dos huidos dementes. Que se separan sin más. A veces, son dos rebeldes. Otras de la mano, van. Con el corazón cautivo. Por el amor que le apresa. Vive el ser, enamorado. De otro ser, que le embelesa. Mente y corazón unidos. Cuando los dos se respetan. Y se abrazan y ya unidos. Emprenden la misma senda. Cuando el corazón rebelde, Se separa del cerebro. Tal como sí discutiendo. Fuera la una en pro del otro. Pero nunca se alcanzaran. A veces, huidizos son. Como el agua y el aceite. Tal como seres ausentes. La mente, a veces, traiciona. Al corazón, que es amante. Y ese corazón herido. Lleno de tristeza, muere. El corazón y la mente. Cuando hablan el mismo idioma. El idioma del amor. Son como la luz y el sol. Que no se rompa el hechizo. Entre mente y corazón. Ambos cómplices y unidos. Unan sus voces de amor. En un único suspiro. Que hablen con la misma voz. Como...
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  EN SU PROFUNDA MIRADA… Son los ojos como páginas. De los libros de la vida. Donde se refleja el alma. Y lo que late y respira. Su profundidad es la puerta. Para entrar y ver su pálpito. Donde el latido es el árbitro. Mirando, hablan los ojos. Y expresan lo que se siente. De la mano con la mente. Y conforme el corazón. En su brillo, la emoción. Que le llena plenamente. De sus suspiros y gozos. Cantan los ojos alegres. Sí la alegría le desborda. Brilla el sol en las pupilas. Y en el blanco de los ojos. Se ve su alma que respira. Canta si la vida le sostiene. Como una sonata sorda. Con el corazón henchido. De la hermosura que observan. Los ojos así se muestran. Vivos de esa realidad. Que su alrededor es vívida. Como el amor de verdad. Como el más bello sonido. Los ojos son el espejo. Donde se refleja el ser. Del interior, que es su alma. Un destello de hermosura. O de profundo temor. O de anhelado deseo. Tan bien, de inmenso placer. En su profunda mirada. Se refleja la hermosura. O ...
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  ALMAS GEMELAS... No se cansa el corazón. De buscar otro que lata. Al mismo ritmo que él. No desiste, pues es magia. Que lo halle sin parar. El corazón con el alma. Inseparables los dos. Buscando, siempre buscando. Así, el corazón amando. Va alcanzando su objetivo. Aunque se encuentra cautivo. Del pensar y la razón. La mente es el escalón. Que tiene que superar. Para alcanzar a otro amor. Que sea una realidad. Almas gemelas, que son. El reflejo de un espejo. Donde se miran las dos. Cara y cruz de un mismo ser. Complementarias y duales. Son pareja, son ideales. Que de la mano caminan. Como latido y aliento. Buscando un alma gemela. Da la vida el corazón. Que en su enorme cerrazón. No desiste, no se cansa. Lleva el deseo en el alma. De buscar la compañera. Que le ayude a resistir. Los embates de la vida. Sí, esa alma es verdadera. Corazón con corazón, son. Como las dos gotas de agua. Que resbalan al unísono. Como dos gemelas lágrimas. Unidas en aquel rostro. Que el amor siempre rebe...
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  AMIGOS PARA SIEMPRE Sí, el viento viene de cara. Y frena tu caminar. Una mano de un amigo. Vendrá y te rescatará. Un amigo en la lealtad. Salva tu vida y tu alma. Tal como un cálido abrigo. Pleno de amistad y abrigo. Amigos para siempre. Al corazón, abrazados. Y los brazos extendidos. Para poder ayudaros. En el momento preciso. Amigos que están alados. Para estar siempre presentes. Como el aire, que es perenne. Y el corazón palpitando. Va dejando sus reliquias. Con un tesoro vivido. Y el ser sigue caminando. Para encontrar ese amigo. Que sea veraz y auténtico. La sencillez de un suspiro. Y con las manos sin cieno. Los amigos verdaderos. Siempre presentes están. Para ayudar los primeros. Si tienes necesidad. Son la sangre necesaria. Para que el ser sobreviva. Son el aire que respiras. Siempre es una bella causa. Son las palabras amigas. Las que las penurias frenan. Sonidos que el alma curan. Son el amor más real. Que se puede imaginar. Una mente que medita. Son amigos para siempre...
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  CAMINANDO ENTRE TRAMPAS Camina el ser dando tumbos. Por laberintos sinuosos. camina, como en un pozo. Profundó como el abismo. Que se abre ante sus ojos. Tal trashumante sin rumbo. Buscándose a sí mismo. Con la fuerza que le imprime. Su propia naturaleza. Va caminando entre rejas. Y entre trampas sobre vive. Va cargado de recuerdos. Y de hechos consumados. Vaga sin querer por rumbos. Que no le tienden la mano. Caminando entre las trampas. De la vida, que le frenan. Sorteando con esmero. Con el valor que le queda. Y siendo su fin primero. Hallar una vida plena. Caminando en el sendero. Que le ofrece su intelecto. El amor está presente. En cada oscuro recodo. Y el sentimiento que es puro. Le alerta que no está solo. Que encontrará en el camino. Tal vez, lo que está latente. En la maleza escondido. Con la fuerza del amor. Que te ofrece la existencia. Mejor se sortean las trampas. Más nítido está el camino. El amor siempre es el bálsamo. Que atenúa las incidencias. Apoyo es, para sal...
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  RÍETE, NIÑO… Miré de frente. Ojos vidriosos. Su cara enjuta. Pálido rostro. Una careta, de bello monstruo. Aquellos párpados. Como abanicos. Flotar parecen. Volar sin hilos. Batir el aire. Como palomas, que buscan nido. Cálida noche. De aquel estío. Que fue frontera. Que dió cobijo. Bordando olores. Abre las manos. Te necesito. No me devores. Mi carne es agria. Mi aliento es fuego. Mi sangre hiel. Mi voz gruñido. Y llevo dentro, alfilericos. Sucumbe dentro, del laberinto. Para dar vida, al sinsentido. Ríete niño. Tienes la fuerza. Tu me la ofreces, sin sacrificio. Y el tiempo pasa. Y crece el niño. Cuando hace falta. Cuando es preciso. Se va borrando, lo que ya ha visto. Y un viento suave. como un suspiro. Se va perdiendo, en el infinito. Y la careta, que no había visto. Se hizo patente. Un monstruo bello. Sin voz ni sitio. Ave sin rumbo. Busca cobijo. Que el viento arrecia. Que viene el frío. SOY LO QUE ESCRIBO Y LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME Ángel L. Pérez ® https://www.poemas-de...
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  AMORES PERPETUOS De la vida que ríe y suspira. A la libertad de poder vivir. A la gran sensación de existir. Con el alma cargada de sueños. Del amor, que aún sobrevive. A  las fuertes cadenas. Que la libertad impiden. Hay amores que no acaban. Y que parecen eternos. Más no terminan cuando acaba. El latido, que es su dueño. No se detiene el amor. Si de las entrañas sale. De la vida, que sabe y no sabe. Al amor, que se torna en perpetuo. Es perenne el amor verdadero. Y constantemente florece. Y que también madura. A pesar del tiempo de vida. Del sentir en el alma la duda. Al amor profundo que todo lo cura. Sabe el amor el abismo que ocupa. Cómo el amor sabe cuándo permanece. Amor, qué sincero, ya torna. Al cariño fuerte, que ocupa. Del aquel sentimiento. Que al corazón sana. A la alegría inmensa de sentir cariño. Tal como caricias, sobre la piel viva. De amores perpetuos. Se ha escrito la Historia. Amantes eternos, que son. Los que dan sentido. A la vida misma, con su entrega....