EL LIBRO… Y dando tumbos se aleja. el sofocante castigo. Rienda suelta al corazón. Que hizo castillos de arena, dando a la vida color. Sentado estaba pensando. Y el vagar del pensamiento. Puso en mi boca el acento. La luz, en la sinrazón. La mirada se alejaba, buscando un mundo mejor. Y las piedras del camino, gigantescas parecían. Viendo la vida saltar. Piruetas en el vacío. Y cabriolas sin sentido. Girando a su alrededor. Se fue caminando sola. Con su lúcida aureola, iluminando el camino. Y sin saber su destino. Cada paso quise ver. Y a su andar corresponder, en sus andares, fundido. Se va escribiendo la historia. con lápices de colores. Y de esa forma adornada. Vamos vistiendo la vida, que a veces se difumina. De blanco y negro pintada, por la sombra que la mira. Sutil silueta que anda. con modales caprichosos. Sin saber si te perdona. Si a tu vida pone fecha. O si se ríe con sorna, del efecto que proyecta. La vi sentada en el borde. Con una túnica puesta. Con sus cabellos de ...