HIELO Y FUEGO Nació de la fría sombra. En un halo helado envuelto. De hielo su corazón. Y el alma de duro invierno. Los labios eran escarcha. Níveas eran las pestañas, en unos ojos de acero. Cascada el hirsuto pelo, congelada en su trayecto. El rostro blanco granito. Gélido el gesto denota, inquebrantable desprecio. El cuerpo como salido, de las entrañas del hielo. Las piernas dos iceberg. Y la voz, ronca y profunda. Salida de los avernos. Cabalga el hombre, cabalga. De brumas grises envuelto. Sorteando las barreras. De realidades impuesto. La pesada carga lleva, la montura que le sufre. Aligera su equipaje, sacudiéndose la culpa. Cargando al otro su lastre. Gélido mar que me arrastra. Viento helado que me frena. ¡Qué frías son las cadenas! ¡Qué presos los pies aprietan! De hielo son los caminos. Paralizados de miedo, caminan sobre el sendero. Y las luces mortecinas, que van alumbrando el paso. Alas son de helada piedra. Que detienen cada vuelo. Congeladas las ideas. Apelan al se...