
SOY, DE LO QUE VENGO Vengo de un sueño heredado. Del sol y la Tierra vengo. Y soy, del potente aliento, suspiro, que fue soñado. De un soplo de luz soy fruto. De un árbol frutal simiente. Uno más, entre la gente, buscando un fruto maduro. Soy, de la vida, un reflejo, de un espejo, que me mira. Del corazón, un latido, que quiere salir del pecho. Y, siendo un soplo de vida. Soy, del pintor, un bosquejo. Del amor, soy un suicida. De la verdad, un guerrero. Odio el rencor y la ira. La mentira, y el desprecio. Soy, dueño de mis mentiras. De mis errores, aprendo. Al ser, de un mundo, pequeño. Voy siendo grande en mis sueños. De emboscadas, soy experto, caí en muchas, sin quererlo. Y, siendo de carne y huesos, sangro, por miles de heridas. Que va infringiendo la vida. De coserlas, soy maestro. Al plasmarse en el poema, lo que soy y lo que siento. Me conmueve lo que veo. De la vida, estoy perplejo. Amor, que vive sin prisa. Se torna más...