Buenos días, mundo ENTRE LAS TINIEBLAS BRILLA Vive en un rincón atento. Sueña, que no existe el tiempo. En el vacío que queda, entre las mentes voluptuosas. Habla todos los acentos. Suyas son todas las lenguas. Su mirada poderosa, atento a todos observa. Bebe ávido del aliento, Y baila al son que le toca. Canta su rima en silencio, pero a todo el mundo llega. Su fuerza es arrolladora, pero acaricia por dentro. No se detiene ante nada, para él, no existe freno. Y en un infinito arpegio. En una canción eterna. Sigue en el alma latiendo, aunque la hambruna sea reina. Su voz es nítida y clara, pero de inciertos matices. Va dejando cicatrices, cuando se pierde en la nada. Y en recónditos secretos. En nubes anacaradas. En sinuosos recovecos, de mentes apasionadas, o en evadidos talentos. En cualquier espacio vive. En cualquier pecho se agranda. Y es tan dúctil como el agua, que a cualquier forma se abraza. Así el amor se prodiga, como ven...