
MEMORIA QUE VIVE Y MEDRA En un lugar de la mente, donde la memoria medra. Busca en el desván sin tregua, los pensamientos ausentes. Un resquicio entre la niebla, donde se esconden los duendes. Y entre las grietas, las dudas, que igual que vienen, se van. Perdido en encrucijadas, labra el destino el viajero. Una maraña de enredos, con edulcorados sueños. Y en un mundo paralelo, se descubren los secretos. Mientras crece en el subsuelo, la vida, que no aparece. La hermosa flor, ya fenece, si solo el ojo la mira. Y no existe quien la cuida, con el amor que merece. Y la vida continúa, en la orilla del camino, mientras el verbo camina. No sabe el agua que es río. Un soneto a media luz, cuando merma la canícula. Y en los labios la sonrisa, antes que el día termine. La calma parece amiga, y con su silencio cura. Son más cálidos los versos, y la memoria es más nítida. En un rincón, la memoria, subyace, pero latente. Y camuflada en la mente, pr...